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Discrepancia Fiscal.….un mal común

Posted By Thalia Guerra on Jun 8, 2020 | 6 comments


Discrepancia Fiscal, ¿con qué se come?

 

Aunque no lo creas, la mayoría hemos caído en discrepancia fiscal sin darnos cuenta y cuando mi contador me explicó me di a la tarea de redactar este post.

 

Es un hecho que tenemos que pagar impuestos, como en cualquier parte del mundo. Sin importar nuestro giro o nuestra profesión, pagaremos como empleados, como profesionistas o como empresarios.

 

Si somos desordenados en el manejo de nuestras finanzas, nos traerá muchos problemas y uno de ellos es la famosa “discrepancia fiscal”. Creemos estar al corriente y en paz con el SAT por presentar nuestras declaraciones mensuales y anuales en tiempo y forma.

 

Pero eso sólo es la punta del iceberg. Los que estamos dados de alta en el SAT en un régimen, damos a enterar a la autoridad todo sobre nuestras finanzas. Y es aún peor si no estás dado de alta. Con la factura electrónica el SAT sabe a quién le vendimos, cuánto le vendimos y en que forma nos pagó.

 

De la misma forma pasa con nuestras compras y gastos, que son los mismos datos que tomamos en cuenta para efectos de realizar nuestras declaraciones que enviamos al SAT.

 

Seguramente recordarás que, antes de la facturación electrónica, nuestro contador nos decía “pide factura de todo y aquí te digo qué sirve y qué no”. Hoy en día eso es casi imposible por que todo queda registrado en el portal del SAT y si facturas todo de manera indiscriminada, es posible que el SAT nos haga una observación.

 

El SAT lo sabe todo, sólo que nos da el voto de confianza para determinar por nosotros mismos nuestras contribuciones. Pero siempre está al acecho para encontrar dónde nos equivocamos o qué le ocultamos.

 

Desde hace más de 5 años, todos los mexicanos estamos en el padrón de contribuyentes. Nos fue asignado un RFC generáramos o no ingresos, trabajemos o no. Por ello es que los bancos al abrir nuestra cuenta bancaria nos solicitan nuestro RFC, pero si no lo sabemos ellos mismos lo buscan y con eso tiene el SAT para conocer nuestros movimientos bancarios de todas las cuentas a nuestro nombre, sea empresarial, débito, crédito o tarjetas departamentales.

 

Es aquí cuando inicia a desenredar la madeja la autoridad, sobretodo cuando algunos incluso le ayudamos prendiendo focos rojos, casi diciéndole ¡mírame, aquí estoy!

 

Hablando con números

 

Imaginemos que el profesionista emite un recibo de honorarios mensual por $20,000, acumulando $240,000 anualmente, y gastos mensuales que comprueba con facturas por $10,000, acumulado $120,000 anuales. Por la diferencia pagará el impuesto sobre la renta, hasta aquí todo bien siempre y cuando facturemos y reportemos las mismas cantidades en nuestras declaraciones.

 

Pero muchas veces resulta que los ingresos y los gastos declarados que amparan las facturas NO coinciden con los movimientos en nuestros estados de cuenta. Es aquí donde se genera la llamada discrepancia fiscal, cuando la gente gasta más de lo que se declara en sus ingresos.

 

Peor aún que con tal de buscar deducibles seguimos pidiendo factura de todos los gastos, incluso de los que pagamos en efectivo, evidenciando así que ese efectivo no fue declarado y que ni siquiera entró al sector financiero. Esto podría ser clasificado incluso como lavado de dinero, pero eso es otro tema.

 

Cuántos de nosotros no conocemos al que presta su tarjeta de crédito o departamental a sus familiares, amigos, pareja para sacar electrodomésticos a meses sin intereses, comprar boletos en preventa de algún concierto o partido de futbol o sólo para recibir un dinero que le deben, gastos que ellos mismos nos van pagando en las mismas tarjetas.

 

Eso es un gran error, por que es aquí donde el SAT nos cuestiona sobre toda esa cantidad de salidas de dinero de nuestras cuentas bancarias y tarjetas. A la autoridad no le importa si se la prestaste a tu hermano o a tu primo, si fue poquito o mucho, si fue para una emergencia o algo similar, esos gastos superan los montos declarados como ingresos y es cuando algunas personas tienen gastos de incluso 5 veces o más el monto de sus ingresos. Esto, mis queridos amigos, es la “discrepancia fiscal”.

 

Nos cuestionará la autoridad: ¿de dónde proviene ese ingreso no declarado? ¿es lícito o ilícito? ¿es un préstamo? ¿quién te lo prestó? ¿por qué no lo declaraste? Preguntas que muy probablemente no sabremos contestar del todo y ahí es cuando entramos en problemas.

 

Houston, tenemos un problema

 

Si el SAT se da cuenta de esto comenzará a revisar tus estados de cuenta. Tus facturas ni te las pedirá por que ya las tiene. Tus movimientos bancarios también (de todas tus cuentas bancarias y tarjetas a tu nombre), y sobre la diferencia que exista entre estados de cuenta y lo declarado, la autoridad te calculará el impuesto que debiste haber pagado y le sumará las actualizaciones, multas y recargos (se puede ir hasta cinco años atrás).

 

Si esto ocurre, podrías terminar con una cuenta enorme casi impagable, muchas veces por el sólo hecho de haber prestado de buena fe tus tarjetas. Y salir de este asunto no será nada fácil ni barato. En ese momento necesitarás más de un abogado que de un contador.

 

Hoy en día con la tecnología la autoridad lo sabe todo y por ello hay que evitar meternos en problemas. La mejor forma de evitar caer en la discrepancia fiscal es NO prestar nuestras cuentas bancarias o tarjetas de crédito, débito o departamentales y declarar la totalidad de nuestros ingresos aunque suene a broma, aunque no nos soliciten recibo de honorarios o factura. Todo esto inicia desde un adecuado manejo de nuestras finanzas personales.

 

Evitemos meternos en problemas fiscales que puedan poner en riesgo nuestro patrimonio, el SAT no nos perdonará cualquier inconsistencia. La discrepancia fiscal no es nada nuevo. Desde hace muchos años se revisan, pero hoy en día con la tecnología es mucho más fácil para la autoridad detectarlas.

 

Es muy buen momento para ordenar nuestros gastos, ayudarnos de la tecnología para llevar un control minucioso, resguardar toda la documentación tanto física como electrónica y ser completamente transparente en los movimientos bancarios.

 

Recuerda, una forma de blindar tus finanzas personales es pagando tus impuestos en tiempo y forma.

 

 

¿Qué sucede con mis inversiones en Fintech?

 

Si ya eres un inversionista en alguna Fintech, es posible que tengas que declarar los rendimientos obtenidos. Pídele ayuda a tu contador para que no tengas problemas de este tipo.

 

La manera más sencilla de saber si la Fintech en la que invertiste está enterando al SAT de tus inversiones es revisando en el portal del SAT en tu “depositorio” (donde encontrarás todas las facturas emitidas y recibidas).

 

Los siguientes posts también te pueden interesar:

 

Declaración Anual ¿Debo pagar impuestos por inversiones Fintech?

¿Debo pagar impuestos por mis inversiones?

 

¡Hasta pronto!

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Plataformero
Plataformero
18 días atrás

Buen tarde, como comentario y muy en mi caso particular, eso de que el SAT sabe todo es dudoso por lo siguiente, este año no pude hacer mi declaración de impuestos ya que los recibos de nomina no aparecen dados de alta en mi cuenta y al querer darlos de alta de forma manual no los acepta, obvio estoy por outsourcing, en donde trabajo nos pagan 3 compañías diferentes y con la que estoy casualmente varios tenemos ese problema, no podemos hacer la declaración para ver si tenemos un saldo a favor. Por lo tanto el SAT que sabe todo debería de tener mis recibos de nomina en el sistema, por que no aparecen?? se hace de la vista gorda?? bajo que esquema trabajan estas outsourcing que se pasan el SAT por el arco del triunfo???

Alejandra
Alejandra
1 mes atrás

Buenas tardes. Muchas gracias por la información, tal cual como lo comentas, todos creemos estar al corriente, pero ya cuando llega la autoridad, vemos que no era así.
 
Ojalá la información que nos proporcionas llegue a más personas, porque esto es una realidad.

Giovanna
Giovanna
1 mes atrás

Felicidades por aterrizar el tema de una manera tan ligera, digerible y sobre todo entendible para cualquier persona.
 
Llevó años tratando de explicarle a mi entorno sobre estos temas, desde antes del 2014 (Reformas más importantes en materia Fiscal y Financiera), y jamás lo he podido plantear como lo acabas de hacer, aplausos y mis respetos.
 
Saludos!!

Carlos
Carlos
1 mes atrás

Vaya que si tengo y tenemos problemas, es el mal generacional, un tema que dejamos de largo y creemos que nunca nos pasara, hasta que el SAT te llega sin piedad. Ojala esta información la conocieran todos los inversionistas. Excelente nota.

luis cruz
luis cruz
1 mes atrás

buenas tardes, como siempre excelente informacion a ponerlo en practica para evitarnos dolores de cabeza, gracias que sigan los exitos, informacion que nos ayuda a hacer buen las cosas para evitar sustos

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