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    El error al diversificar sin tomar en cuenta la correlación

    Posted By Marco Cortina on Sep 18, 2020 in Inversiones | 8 comments


    La diversificación quizás sea el concepto más popular en el mundo de las inversiones, se nos ha vendido la idea de que debemos de tener un portafolio bien diversificado y a lo largo de los años hemos acumulado tantos tipos de inversiones como hemos podido, siguiendo ciegamente consejos de expertos que dicen que entre más dispersemos nuestro dinero es mejor.

    Pero este consejo estuvo incompleto desde un inicio y nos llevó a cometer un error en la selección de activos para nuestro portafolio ya que poco se habla de la correlación de las inversiones y lo peor es que no se notan las consecuencias de este error hasta que impacta a nuestras finanzas.

    El consejo que se nos dio fue: invierte en muchos instrumentos y activos con la finalidad de “diversificar” el riesgo y precisamente ahí está el error ya que únicamente diversificamos nuestro dinero pero no el riesgo, el riesgo realmente es el mismo (y muy alto) si sólo invertimos en activos correlacionados.

    Esto es debido a que si ocurre una situación económica que afecte directamente a este tipo de activos correlacionados, se verá reflejado en la totalidad de nuestro portafolio, puesto que no hay diversificación del riesgo realmente por no tomar en cuenta la correlación.

    Definición y tipos de correlación

    Por correlación deberá entenderse a la relación o similitud en los efectos causados por las situaciones económicas en dos o más tipos de activos; y pueden ser de dos tipos, las correlaciones positivas y las negativas.

    Las correlaciones positivas se refieren a que los instrumentos de inversión aún siendo diferentes entre sí, reaccionan igual a ciertos cambios económicos, es decir se mueven juntos, un ejemplo de esto pueden ser las acciones y los bienes raíces, ambos tipos de activos se desempeñan bien en economías a la alza pero de igual forma, ambos se deprecian ante un decrecimiento económico, están correlacionados positivamente.

    Por otro lado, las correlaciones negativas se dan cuando ante alguna eventualidad económica el comportamiento entre dos activos son opuestos, es decir que se contrarrestan entre sí, el ejemplo más claro y que estamos viendo actualmente son los metales y las acciones, que en una situación económica de incertidumbre los inversionistas recurren a los activos refugio como los metales, causando que los precios en las acciones caigan y los de los metales suban.

    Este tipo de correlación negativa es la que se busca en un portafolio bien diversificado, para que las ganancias de un tipo de activo contrarresten las pérdidas de los otros y así no se vea afectado el total de nuestro portafolio.

    ¿Por qué considerar las correlaciones?

    Muchos de los inversionistas diseñamos nuestro portafolio con mayoría de activos correlacionados positivamente que funcionan bien en economías en crecimiento, es decir, destinamos a nuestro portafolio de inversión gran porcentaje a acciones, bienes raíces, crowdfunding, puros activos que se desempeñan bien en tiempos de bonanza.

    Nuestro error fue debido a que aprendimos sobre inversiones durante una economía en crecimiento, casi 12 años (entre la crisis del 2008 y la actual) que nos llevaron a invertir gran porcentaje en activos que se comportan muy bien en una etapa de crecimiento económico pero no tan preparados para un cambio económico a la baja, porque era lo que conocíamos y nada nos había orillado a cambiar de estrategia.

    Una analogía muy acertada es la que expone Tony Robbins en su libro Dinero: domina el juego en la que compara los rendimientos de un portafolio de inversión en un mercado alcista con las danzas de las culturas primitivas para hacer que lloviera y que muchas veces lograban que lloviera; no es que hayan hecho magia al conseguir lluvia, simplemente iba a llover de todas formas.

    Igual pasa con las inversiones, no es que hayamos sido unos genios de las inversiones, simplemente adquirimos los activos en el momento adecuado y el mercado alcista hizo el resto.  Todo tendía a subir y a comportarse muy bien, entonces nos acostumbramos a ese tipo de estrategia de inversión, pero las cosas cambian y la economía es cíclica por lo que nuestro portafolio de inversión que funcionaba muy bien antes ya no lo hará igual.

    Lo más conveniente (y más en estas fechas de recesión) es construir un portafolio de inversión que esté preparado para todo y realmente diversificar el riesgo con activos correlacionados negativamente y más adelante compartiré el portafolio de inversión de Ray Dalio que se expone en el libro ya mencionado y que emplea este concepto.

    Un portafolio de inversión debe verse como un todo y no solo como inversiones aisladas, es un error ver nuestras inversiones individualmente, debemos hacerlo de manera integral y que exista un equilibrio del riesgo entre todo el portafolio.

    Referente a esto, he escuchado de gente que dice tener un portafolio “bien diversificado” porque invierte sólo en un par de plataformas P2P, con mucho dinero entre muchos solicitantes porque así “diversifica el riesgo” y quizás internamente en las plataformas si esté diversificado el riesgo, pero el riesgo se debe visualizar globalmente en todo el portafolio y todas esos microprestamos P2P en realidad son una sola unidad y el riesgo es muy alto.

    Ningún activo es perfecto, a todos les irá bien en determinada etapa del ciclo económico y mal en otra etapa, la verdadera magia de la diversificación radica en la colocación de activos correlacionados negativamente para protegernos ante cualquier eventualidad y rebalancear los porcentajes periódicamente cuando un tipo de activo se esté comportando mejor que otros.

    ¿Cómo reaccionan los diferentes activos ante distintas situaciones económicas?

    Sin ser una ciencia exacta, se puede pronosticar como van a reaccionar ciertas clases de activos en determinados entornos económicos, los cuales pueden ser: inflación, deflación, crecimiento económico y decrecimiento económico. Y en economías con estas características existen activos que les va bien y a otros mal.

    En las economías con un alza en la inflación los activos que se desempeñan bien son los bienes raíces, acciones, materias primas, metales y por el contrario, los activos que no se ven favorecidos son los cetes o bonos gubernamentales, por lo que en este caso será conveniente (atendiendo a la correlación) incluir un activo que contrarreste este mal desempeño de nuestros cetes y el instrumento indicado serían los udibonos, que aumentan conforme aumente la inflación.

    Ante una deflación ocurre todo lo contrario, los activos más favorecidos resultan ser los cetes, ya que no habrá una inflación que superar en cuanto a rendimientos, y los activos que son perjudicados son las acciones, bienes raíces, materias primas o metales, por lo que la correlación se daría al adquirir cetes o bonos de preferencia a largo plazo a una tasa alta.

    En un entorno de crecimiento económico la mayor parte de los activos se ven favorecidos, acciones, cetes o bonos, bienes raíces, y los que tendrían desempeño negativo serían los metales, por ser activos refugio muchos no recurrirían a ellos ya que no hay incertidumbre en la economía, causando que bajen de precio.

    Por el contrario, en un entorno de decrecimiento económico el mejor activo para aplicar la correlación negativa son los metales, siendo este tipo de activo el más favorecedor para nuestro portafolio ante una caída de precios de cetes o bonos, acciones y bienes raíces. Son los metales los que en la actualidad podrían ser el mejor activo refugio ante una economía a la baja.

    Lo mejor para estar preparado ante cualquier situación económica es contar con un porcentaje de activos que nos apoyen en tiempos difíciles económicamente hablando, como los udibonos o metales, siendo una buena idea incluirlos a nuestro portafolio.

    Ejemplo de un portafolio bien diversificado

    Como te comentaba anteriormente, Tony Robbins en el libro que mencioné, entrevista a Ray Dalio quien comparte su portafolio ideal de inversión incluyendo los porcentajes que el usa. Cuenta con 30% en acciones, 15 % de bonos a medio plazo, 40% de bonos a largo plazo, 7.5 % en oro y 7.5% en materias primas.

    En lo personal me parece algo conservador, pero la idea es que sigamos su ejemplo en cuanto a que es conveniente incluir permanentemente en nuestro portafolio cierto porcentaje en activos que se desempeñen bien en situaciones difíciles, es decir, incluir metales y bonos respaldados contra la inflación (udibonos).

    Al hacer esto podemos decir que tenemos un portafolio diversificado y preparado para cualquier situación, ya que es difícil saber qué es lo que ocurrirá en el futuro y debemos concentrarnos en la defensa a la par del ataque.

    Para ir cerrando esta idea, me gustaría hacer énfasis a lo comentado sobre el balance del riesgo, debemos contar con activos que se desempeñen adecuadamente en cualquier etapa económica y rebalancear el porcentaje periódicamente, es decir que si un sector del portafolio se está comportando mejor que otro, vender un poco de ese y adquirir más de los que no les va tan bien, para volver al porcentaje inicial, de esta manera se distribuye mejor el riesgo.

    Para concluir, debemos estar prevenidos antes de que los problemas ocurran y rediseñar nuestras estrategias de inversión y ser flexibles para evitar riesgos. Creo que estamos en buen momento para cambiar nuestra estrategia de colocación de activos ante esta nueva etapa económica que estamos atravesando para estar preparados y que los problemas no nos agarren por sorpresa.

    Si quieres más ideas de  inversiones que podrías incluir a tu portafolio en el blog hay un post donde se enlistan muchas opciones que podrías considerar, te comparto el enlace Guía de inversiones en México.

    Marco Cortina.

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    Alberto Vieyra

    Muy buen artículo! Como bien apuntas, debemos revisar periódicamente la estructura de nuestro portafolio y realizar las adecuaciones necesarias para una adecuada diversificación y correlación de las inversiones.

    Rodrigo Gómez

    Excelente aporte. En realidad caí en conciencia que mi portafolio actual esta estructurado, como bien dices, para tiempos de economía en crecimiento.
    Ahorita hay vacas flacas y ya lo veo en cuanto al rendimiento de alguna de mis inversiones. Voy a considerar la correlación de ahora en adelante cuando haga mis inversiones.
    Gracias y saludos.

    VICENTE R

    Excelente post. Curiosamente los metales llegaron a máximos históricos, estoy pensando en vender una parte de ellos que tengo en ETFs para comprar acciones u otro tipo de ETFs. No entiendo los Udibonos y no la quiero regar.

    Natalia

    Excelente columna!

    Miguel

    Totalmente de acuerdo, no se debería invertir todo en una misma canasta, pero algo más importante es saber que no todo depende de la canasta central.

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