• La economía se contrajo, tú no lo hagas

    Es una realidad que estamos atravesando una crisis económica, y desde mi punto de vista los efectos de esta aún no llegan a su punto más alto; se esperan incrementos en la inflación y con ello una pérdida de poder adquisitivo entre otras cosas, pero como toda realidad debemos aceptarla, esto ya es una realidad y lo que depende de nosotros es nuestra mentalidad respecto a ella y las acciones que llevemos a cabo. Si la economía se contrajo, tú no lo hagas.

    En este post hablaré sobre nuestra mentalidad en una economía en crecimiento como la que termina y la compararé con la mentalidad que sería buena idea que adoptáramos ahora que una economía en contracción ha comenzado.

    En un periodo de bonanza tendemos a crear hábitos que nos llevan a tener un bajo nivel de exigencia hacia nosotros mismos y que en ese tipo de economías nos dan un buen estilo de vida y de solvencia económica, puesto que todo va bien.

    El problema es cuando esta bonanza llega a su fin y seguimos con el mismo patrón de exigencia y de esfuerzo mínimo, esperando que los resultados sean los mismos.

    Las economías en crecimiento generan conformidad

    Durante la bonanza nos volvemos conformistas y aplicamos poco esfuerzo para incrementar nuestros ingresos y creemos que con ese ritmo es suficiente para que nos vaya bien siempre, casi sin acordarnos que las economías son cíclicas y pueden caer.

    Lo que ignoramos es que gran parte de los resultados que obtuvimos en ese periodo fueron producto de la ayuda de la economía misma y no totalmente por nuestro esfuerzo, únicamente navegamos en el mismo sentido de la corriente y nos dejamos llevar.

    Dejamos de exigirnos y de superar nuestros límites, no nos retamos lo suficiente para realmente salir de nuestra zona de confort, mantuvimos el mismo esfuerzo para sentir que nos movíamos, pero era un movimiento a una velocidad uniforme, realmente nunca aceleramos.

    Y todo iba bien, teníamos buenos resultados económicos y nos habituamos a ese ritmo, el problema vino cuando la economía cambió y como diría Warren Buffet “cuando baja la marea se puede ver quién estaba nadando desnudo”. La economía se contrajo y nos dimos cuenta que muchos estábamos dejándonos ir en la corriente sin realmente remar para avanzar.

    Durante las economías en contracción toda carencia es magnificada, en ellas salen a relucir las deficiencias y se hace más evidente la flojera y la falta de ambición que a veces podemos tener.

    Un crecimiento económico nos hace olvidarnos de entrenar nuestro musculo de la disciplina y de estar inquietos buscando como generar más ingresos para conseguir nuestros propósitos, puesto que la misma economía nos ayudaba y al hacer esto por nosotros tendemos a relajarnos.

    La economía ya cambió y se contrajo, si seguimos haciendo lo mismo que hacíamos en la bonanza estamos yendo hacia atrás, si no cambiamos nuestros hábitos y nos adaptamos a esta crisis nos va a derrotar.

    ¿Te achicarás o te expandirás?

    Nuestro nivel de acción que antes funcionaba en etapas de crecimiento económico ya no será suficiente para lidiar con esta crisis, ya que la economía ya no nos está ayudando, ya no está de nuestro lado y dependemos más de nosotros mismos y de nuestras acciones. La corriente cambió de sentido y para avanzar en el rio dependemos más de nuestro esfuerzo y de nuestros remos que de ella.

    Si la economía se ha contraído por decir un ejemplo 20%, como mínimo debemos aumentar nuestro esfuerzo 20% y sólo para quedar en el mismo lugar, para realmente crecer y ganarle a la crisis debemos aumentar nuestro nivel de acción en más de ese porcentaje.

    Si seguimos con el mismo esfuerzo que antes, el fracaso está garantizado y si sólo aumentamos el ritmo en la misma proporción en que la economía se contrajo vamos a seguir en el mismo lugar y nos estancaremos.

    Muchas personas en etapas de bonanza, solo hacían lo necesario para sobrevivir y vivir al día, si ese mismo esfuerzo lo aplican ahora en una economía en contracción literalmente estarán entre la espada y la pared.

    En un post anterior llamado “Miedo al cambio en la nueva normalidad”, Lizeth Cano toca muy acertadamente el tema de la adaptabilidad como una habilidad clave en este tipo de cambios económicos, por lo que resulta elemental cambiar junto con la economía.

    Nuestra situación financiera está totalmente ligada a la cantidad de acción que aplicamos para obtener ingresos, por lo que si la economía se vuelve más lenta no podemos permitirnos continuar con el mismo ritmo y debemos aumentar nuestro esfuerzo en cualquier campo que nos desempeñemos.

    Debemos hacer más de lo que sea que nos genere ingresos, siempre se puede acelerar, por más buenos que nos consideremos en lo que hacemos siempre hay posibilidad de hacer más, es cuestión de no conformarse con el esfuerzo que estamos dando y a veces necesitamos que alguien nos lo diga: no es suficiente, podemos con más.

    El principal indicador para saber si estamos en el camino correcto es qué tan cómodos nos sentimos actualmente. Si estamos cómodos con el ritmo que tenemos actualmente es muy probable que no sea suficiente, literalmente tenemos que sentir que nos está costando para realmente avanzar.

    Actúa en la frontera de la zona de confort, ponernos retos que estén en el límite de lo que nos hace sentir cómodos nos llevará a un nivel de estrés con el que podemos lidiar y que nos va a hacer superarnos. De esta manera iremos convirtiendo lo incomodo en cómodo, expandiendo nuestra zona de confort y cada vez ir incrementándola.

    Para concluir

    La recomendación de autores, como Grant Cardone, que han dado respecto a crisis anteriores en libros como “Si no eres el primero, eres el último”, es aceptar la idea de que el mercado ha cambiado y reconocer que será más difícil obtener los mismos resultados económicos, además de saber que nos requerirá más energía y aplicar una mentalidad distinta para superar esta crisis.

    Solo reconociendo y aceptando estas situaciones nos dispondremos a dar más de nosotros mismos y a cambiar nuestros patrones de conformismo. Este es momento para aplicar un esfuerzo extra y separarnos de las masas que sólo hacen lo suficiente para sobrevivir, eso ya no es suficiente.

    Debemos llevarnos en mente que nuestra situación económica siempre es resultado de las acciones que aplicamos para generar ingresos, somos los únicos responsables de ella y depende de nosotros llevarnos hacia un mejor escenario.

    Marco Cortina.

     

     

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    Alex
    Alex
    10 months ago

    Hola, muy interesante el post, te sigo desde hace 1 año en todas tus redes, espero en unos años generar buenos rendimientos en varias inversiones que he hecho, que opinas de comprar monedas de plata como inversion a unos años? Veo que si es volatil el precio pero con los años sube… si la recomiendas?

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