¿Qué tan enseñable eres?

Posted By Héctor Sosa on Feb 12, 2019 | 0 comments


Ser enseñable es indispensable para mejorar

 

 

 

 

En este nuevo post explico qué es “ser enseñable”, el cual es un concepto que, en lo personal, me tomó años entender y aplicar en mi vida. Lo considero muy valioso y por eso te lo comparto. Si te parece conveniente. tómate la libertad de compartirlo con tus amigos y familiares.

 

Si tú no eres enseñable (teachable en Inglés) no importa cuántos consejos recibas, cuántos libros leas, cuántos podcast escuches o seminarios atiendas, ninguna o muy poca de esa información la vas a poder realmente absorber en tu vida y la gran mayoría de ella se escurrirá entre tus dedos.

 

 

¿Qué es ser enseñable?

 

Se trata de tener la capacidad y la apertura mental para aprender cosas nuevas y, sobretodo, para olvidar o desechar cosas viejas que ya sabías pero que están mal, es decir, poder “desaprender” muchas cosas que hoy tomas por ciertas.

 

Es tener la suficiente humildad para reconocer que NO lo sabes todo, que puedes estar equivocado en muchas de las ideas que tienes hoy en día y que hay otras personas que, aún cuando no tienen la verdad absoluta, quizá están en una posición desde la cual pueden ver las cosas desde un mejor ángulo que tú.

 

Si no tienes esta capacidad, estarás perdiendo el tiempo tratando de aprender cómo ser mejor o cómo tener mejores resultados en tu vida porque tu cerebro rechazará de manera inconsciente los nuevos aprendizajes que no concuerden con tus ideas.

 

Si no estás consciente de esta situación (que a todos nos pasa de manera natural) cada vez que encuentres conceptos que choquen con tu forma de pensar, muy probablemente los rechazarás y etiquetarás como inválidos, perdiendo así la gran oportunidad de aprender algo nuevo.

 

 

¿Cómo puedes ser más enseñable?

 

Una manera efectiva de convertirte en una persona más enseñable es tratar de analizar toda nueva información con una total humildad; aceptar que sabes muy poco de la totalidad de la información que hay disponible y, sobretodo, que muchas de las ideas que tienes hoy en día son erróneas o parcialmente incorrectas.

 

Este concepto es muy complicado de transmitir porque implica un golpe muy fuerte al ego ya que, básicamente, te estás diciendo a ti mismo que casi no sabes nada. Afortunadamente, mientras más cosas sabes, más chiquito será tu ego.

 

Mientras más dispuesto estés a analizar y darle el beneficio de la duda a ideas contrarias a las que tú tomas hoy como ciertas, será más fácil que absorbas nueva información y logres desaprender ideas erróneas.

 

Esto te permitirá adquirir nuevas herramientas, conceptos y formas de ver el mundo, lo cual generará un “bucle de retroalimentación positivo” que, sin duda, tendrá un efecto positivo en tu vida.

 

Te invito a analizarte a ti mismo para ver si, cuando encuentras información que no coincide con tus ideas, la tomas como algo potencialmente valioso o las filtras y sólo aceptas la información que confirma lo que ya sabes.

 

Filtrar lo que no concuerda con nuestra manera de pensar es una trampa muy común en la que caemos todos. Nuestro cerebro es flojo y no le gusta aprender cosas nuevas. Siempre le dará preferencia a información que confirme nuestras ideas. Es algo natural e instintivo.

 

Pero, para mejorar nuestro desarrollo personal y convertirnos en mejores personas, necesitamos bajarnos de nuestro “ladrillito de ego” y aceptar que otras personas pueden enseñarnos cosas valiosas y que no sabemos prácticamente nada en realidad.

 

Además, es importante aprender a escuchar. Para esto, debemos tratar de hacer más preguntas, hablar menos y estar realmente presente en las conversaciones que tenemos con otras personas (lo que en Inglés se conoce como “undivided attention”).

 

Con esto no quiero decir que debamos aceptar cualquier idea nueva como cierta, sino más bien que debemos darle el beneficio de la duda y analizarla de la manera más objetiva posible antes de aceptarla o rechazarla.

 

Ser enseñable es especialmente difícil (por no decir imposible) para quienes tienen un ego muy grande y están acostumbrados a “siempre tener la razón” y a contradecir cualquier idea que no coincida con las suyas.

 

 

 

You don’t know what you don’t know

 

El año pasado mi amigo Mike Gray me dijo: “you don’t know what you don’t know”. Y entendí por primera vez la verdad en esa frase.

 

“No sabes lo que no sabes” podría sonar obvio y quizá por eso la mayoría de nosotros pasamos la vida sin pensar al respecto pero es algo realmente valioso.

 

Todos tomamos decisiones con base en lo que creemos que es lo mejor para nosotros y las personas que amamos en ese momento. Yo lo veo como una “función de maximización” que cada uno de nosotros tiene en la cabeza, la cual se basa en nuestro conocimiento actual, valores, ideas, creencias, experiencias previas, etcétera.

 

 

 

Como no sabemos lo que no sabemos, asumimos que estamos haciendo lo más que podemos, que estamos tomando el camino óptimo, pero no siempre es así. Cada vez que aprendemos nuevas cosas podemos mejorar nuestra función de maximización y tomar mejores decisiones.

 

 

Los “uno más que tú”

 

No es casualidad que las personas que siempre quieren tener la razón y rara vez aceptan ideas nuevas o contrarias a las suyas son las que menos avanzan y menos resultados obtienen.

 

Seguramente conoces a más de una persona así, incluso entre tus familiares y amigos. Yo los llamo los “uno más que tú” porque rara vez aceptan sus errores y, generalmente, tratan de demostrar que saben lo mismo o más que tú sobre prácticamente cualquier tema. Siempre tienen una opinión sobre cualquier tema, aunque no sepan prácticamente nada del asunto.

 

 

Recomendaciones finales:

 

1. Trata de tomar una actitud de humildad absoluta en cada nueva interacción que tengas, ya sea con otras personas o con nueva información. Recuerda que cuanto más sabes, más pequeño se irá haciendo tu ego y te será cada vez más fácil hacerlo.

 

2. Aprende a escuchar. Haz tu mejor esfuerzo por hablar menos y hacer más preguntas de las que haces actualmente, así como estar 100% presente en tus conversaciones.

 

3. Identifica a los “uno más que tú” que tienes en tu vida y limita tus interacciones con ellas lo más posible. Es prácticamente un hecho que nunca cambiarán y además, de manera inconsciente, tratarán de arrastrarte hacia su mediocridad.

 

4. Rodéate de personas con egos pequeños. Mientras más pequeños, mejor. Esto facilitará tus relaciones interpersonales y te permitirá crecer junto con ellas en todos los aspectos.

 

 

¡Hasta pronto!

¡DEJA UN COMENTARIO!

avatar
  Subscribe  
Notificar sobre